domingo, 10 de mayo de 2009

Ya está aquí 40.

Sin apenas tiempo para disfrutar de No siempre es fácil matar, llega el estreno de 40. Poco se sabía hasta ahora de esta película, aparte del trío protagonista y que era un proyecto bastante personal de David Medina. 40, como su propio nombre indica, trata sobre la crisis de los 40, sobre el paso el tiempo, las oportunidades perdidas, los trenes que han pasado y no volverán...
40 es triste, emotiva y sensible. Sin un ápice el humor característico en el cine de Medina, negro en los casos de Dinero a mogollón o Hazme lo que quieras, desmadrado en El condón o Quien ríe el último...
Desde Clink parecen haber tomado buena nota de sus defectos. La iluminación está especialmente bien tratada y los defectos de sonido se han eliminado, una vez más, en postproducción. Si El último whisky o No siempre es fácil matar reducía los diálogos a su más mínima expresión, dirigiendo la historia mediante voz en off o notas de papel, en este caso se han eliminado por completo. La voz en off del personaje interpretado por Medina, la música y, sobre todo, la colección de fotografías y flashback que componen los recuerdos del "cuarentón", llevan el argumento por el buen camino, hasta desembocar en el trágico e inevitable final que dota a la historia de su propia moraleja.
Un nuevo paso adelante de la gente de Clink, que demuestra que están cada vez más interesados en un cine serio, alejado del simple gag o chiste fácil con que se caracterizaban en sus orígenes.
Clink mira al futuro con la cabeza alta y el 2009, aún sin proyectos oficiales confirmados, se nos antoja prometedor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario